| Al día siguiente la
visita al médico confirma una mejora suficiente en
mi tensión arterial y se me permite seguir el ascenso
con las precauciones oportunas. Me uno al grupo de brasileños
que suben con Juan, otro guía de Aymará, y con
Daniel, su asistente. Iniciamos el ascenso que nos llevará
del campo base hasta el campo 2, de 4200 a 5300 metros de
altura.
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