| El día 16 de enero
nos despertamos a las tres de la madrugada. Nos vestimos,
calzamos y desayunamos dentro de la tienda. Cuando salimos
al exterior sobre las cinco de la madrugada, la temperatura
de diecisiete grados bajo cero nos acaba de espabilar. La
noche está serena y estrellada, y a las cinco iniciamos
el ascenso. No hace mucho viento, por lo que no se agudiza
la sensación de frío. Los frontales iluminan
el camino que lentamente vamos subiendo. Parecemos una hilera
de luciérnagas. Para cuando llegamos a Independencia,
la ruina del refugio mas alto del mundo a unos 6250 metros,
el sol saliente nos calienta la cara. Haky no ha podido seguir,
y los hermanos brasileños Fernando y Gustavo tampoco
siguen
Superamos el portezuelo del viento, sin prácticamente
viento, y cruzamos la travesía para llegar al pié
de la Canaleta, a 6600 metros de altura. Sandra presenta síntomas
de hipotermia que tras el descanso en aquel lugar desaparecen.
Subir la Canaleta es aún más lento y duro que
todo lo que hemos hecho hasta ahora. Cada paso es un esfuerzo
agotador. Pero finalmente llegamos al Filo del Guanaco y allí
tomo conciencia que sí, que llegaré a la cumbre,
que podré hacer realidad la esperanza que tenía
de conseguirlo.
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